La oportunidad de las aplicaciones fintech
07 June 2016
Las inversiones en empresas fintech entre 2014 y 2015 fueron de 19.100 millones de dólares.

2015 marcó un antes y un después en el sector fintech gracias al éxito de algunos Unicornios y un creciente interés de las empresas de banca más tradicionales.
De acuerdo con un informe elaborado por KPMG, en 2015 la inversión global en compañías fintech alcanzó los 19.100 millones de dólares, un total de 13.800 millones los invirtieron compañías de capital riesgo, lo que supone un nada despreciable incremento del 106% en comparación con datos de un año antes.
Las razones que explicaron esta fiebre inversora son propias del mercado digital. Los millennials, nativos digitales esperan servicios móviles, rápidos y sencillos de usar que les permitan hacer sus trámites bancarios. Y esta tendencia no es pasajera; la banca tradicional está viéndose forzada a cerrar oficinas en vista de que muchos trámites de ventanilla han pasado a gestionarse desde una aplicación.
Un ejemplo significativo de este cambio es imaginBank, el primer banco 100% móvil que presentó La Caixa hace algunos meses y que permite hacer todas las operaciones que pueden pedirse a un banco desde el smartphone.
'El Dorado' fintech no sólo se compone de 'las tradicionales' aplicaciones de pagos móviles. Hay un enorme abanico de oportunidades: desde empresas que prestan dinero pasando por las microinversiones hasta aplicaciones que permiten enviar dinero a otros países a un precio muy reducido.
La banca mira con temor a las nuevas empresas que nacen al calor de este incipiente mercado. Pero muchas voces coinciden en que las fintech son una gran oportunidad para la banca y viceversa. Las entidades financieras imitarán las técnicas de sus jóvenes competidores, apostarán por la creación de centros de investigación y colaboración y muy probablemente veamos sonadas adquisiciones de tecnología y talento.
La revolución fintech no ha hecho más que empezar.

2015 marcó un antes y un después en el sector fintech gracias al éxito de algunos Unicornios y un creciente interés de las empresas de banca más tradicionales.
De acuerdo con un informe elaborado por KPMG, en 2015 la inversión global en compañías fintech alcanzó los 19.100 millones de dólares, un total de 13.800 millones los invirtieron compañías de capital riesgo, lo que supone un nada despreciable incremento del 106% en comparación con datos de un año antes.
Las razones que explicaron esta fiebre inversora son propias del mercado digital. Los millennials, nativos digitales esperan servicios móviles, rápidos y sencillos de usar que les permitan hacer sus trámites bancarios. Y esta tendencia no es pasajera; la banca tradicional está viéndose forzada a cerrar oficinas en vista de que muchos trámites de ventanilla han pasado a gestionarse desde una aplicación.
Un ejemplo significativo de este cambio es imaginBank, el primer banco 100% móvil que presentó La Caixa hace algunos meses y que permite hacer todas las operaciones que pueden pedirse a un banco desde el smartphone.
'El Dorado' fintech no sólo se compone de 'las tradicionales' aplicaciones de pagos móviles. Hay un enorme abanico de oportunidades: desde empresas que prestan dinero pasando por las microinversiones hasta aplicaciones que permiten enviar dinero a otros países a un precio muy reducido.
La banca mira con temor a las nuevas empresas que nacen al calor de este incipiente mercado. Pero muchas voces coinciden en que las fintech son una gran oportunidad para la banca y viceversa. Las entidades financieras imitarán las técnicas de sus jóvenes competidores, apostarán por la creación de centros de investigación y colaboración y muy probablemente veamos sonadas adquisiciones de tecnología y talento.
La revolución fintech no ha hecho más que empezar.

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